Con quien bailar salsa

Baile salsa para bodasBaile salsa para bodasHay quienes bailan con todo el mundo en las salas de salsa, que son los pocos. El resto de personas que salen a bailar, tienen una especie de lista o listas con personas que las que les apetece bailar y de otras con las que no bailarían ni “cocíos de Moriles”. Pongamos algunos ejemplos:

Lista blanca. Personas con las que bailamos siempre que nos lo pida, o nosotros nos acercamos a pedirle de bailar.
Lista gris. Compañeros o excompañeros de clase, o conocidos de vista.
Lista negra. Personas con las que incluso es posible que ni siquiera hayamos bailado antes, pero que por unos motivos u otros, no nos caen bien e intuímos prejuzgando, que no nos va a gustar bailar con ellos. A la lista negra es muy fácil entrar, pero dificilísimo salir. Quienes en algún momento nos han negado un baile, son perfectos candidatos para engrosar la lista negra.

¿Qué es lo mejor? Pues allá cada persona con sus personales preferencias, siempre y cuando sean felices, porque si no lo son, lo mismo es que algo están haciendo mal, o tal vez prefieran aprender a bailar en video.

El hombre ha de bailar siendo masculino

Curso de salsa en MalagaDe un tiempo a esta parte, se está imponiendo que los hombres (menos mal que sólo entre los mariconcetes desanimadores) al bailar hagan cosas hasta ahora reservadas a las mujeres como por ejemplo levantar los brazos, peinarse o mover exageradamente el culo, cosas que a los hombres de verdad nos parecen mariconadas, pero que incomprensiblemente a muchas mujeres les gusta. Nunca entenderé a las mujeres, por más que lo intento.

Para mi y lo mismo me equivoco, el hombre ha de ser masculino y acompañar a la mujer en el baile, que es la que si quiere puede lucirse. Pero no, ahora además los hombres parece que compiten entre ellos por ver quien hace que la mujer realice más giros consecutivos. Eso de ser minimalista en el baile haciendo cosas fáciles (en función de hasta dónde pueda llegar la pareja) ya no se lleva, ahora se lleva lo aparatoso y recargado, como en las exhibiciones esas que periódicamente hemos de sufrir.

Yo mientras pueda, seguiré haciendo cosas fáciles y naturales bailando salsa, que bailo por placer y no por competir con los mariconcetes de turno.

Tu eliges como aprender bailes latinos.