Clases de salsa en Malaga

Aprende con Antonio a bailar salsa en Malaga. Nuestras clases de salsa son en Teatinos, El Cónsul. Málaga capital.
Clases de salsa en Malaga

Impartimos clases de salsa en Málaga en El Cónsul (zona Teatinos),  en el parque del oeste, y en los corazones, detrás de comisaría.

No tenemos nada que ver con ningún bar. Sobre todo, no confundas nuestras clases con las que hay en un bar de un polígono industrial donde no van “ni los cobraores”, y que no son de dos horas sino de hora y media.

Nosotros ni somos ni tenemos un bar, ni hay borrachillos en la barra porque no hay barra, ni hay nadie mirándote mal porque no consumas en el bar porque repito, ni tenemos ni somos un bar. Los bares son para lo que son, para lo que siempre han sido. Huye de los bares para aprender a bailar.

____

Entrada original:

Me gusta ver como en las clases de baile nos desinhibimos ante los demás, y somos capaces de mirar a la cara y conversar con unos desconocidos como nuestros compañeros de baile, con los que poco a poco vamos forjando una relación de amistad.

No hay excusas. Si quieres aprender a bailar, puedes comenzar a hacerlo esta misma semana o como mucho la siguiente. Y si algún día faltas a clase, esa clase no la pierdes sino que la puedes recuperar cualquier otro día de la misma semana, o de la semana anterior o incluso de la semana siguiente. Lo mismo si trabajas o estudias fuera de Málaga, que puedes acudir incluso un mes si y un mes no.

No hace falta tampoco acudir en pareja, salvo que por tu edad (menores de 18 años mayores de 60 años) sea difícil o imposible buscarte una. En esos casos, si que has de buscarte tu propia pareja de baile. Igual que si eres alguien que por los motivos que sean, no quieres cambiar de pareja mientras estás bailando: os quedáis en una esquinita de la clase y no cambiáis de pareja bailando salsa. Se aprende mucho más cambiando de pareja, pero si una pareja no desea hacerlo, por mi no hay ningún problema.

La media de edad de las personas que asisten a nuestras clases de salsa, suele estar entre los treinta y los cuarenta años, y obviamente hay personas de menos edad y también de más edad.

Nosotros no perdemos el tiempo haciendo calentamientos antes ni después de clase, pues esperamos que ya vengas caliente vengas de donde vengas, y tampoco te enseñamos a pegar zapatazos al suelo con lo que algunos majaretas, majarones o mariconcetes muy avispados, han dado en llamar pasos libres. Nuestras clases de salsa son dos horas consecutivas bailando en pareja. Aquí no pierdes el tiempo con tonterías.

Y somos creo los más puntuales del mundo salsero. A la hora en punto y pocos segundos más (por si alguien se retrasa un poco) ya estamos bailando.

¿A qué esperas?

Si vienes en coche, no te preocupes por el aparcamiento, que en los alrededores del edificio del cónsul hay fácil aparcamiento en superficie, sin yonki parkings y en una zona habitada, donde cuando vuelvas lo más normal es que te encuentres el coche tal y como lo dejaste. Por cierto que el Ayuntamiento de Málaga, nos acaba de poner un parking al lado del supermercado antes llamado Eroski (ahora han puesto otro supermercado, con un color hortera verde fosforito, como el del bañador de María del Monte) que tenemos en la misma calle Aristófanes.

En el parque del oeste y en los corazones, si que hay que currarse un poco el aparcar, o venir en metro o en bus, que hay paradas bastante cerca.

Además de este sitio del cónsul por la zona de Teatinos, tenemos otros dos sitios:

  • Detrás de comisaría, en la barriada los corazones.
  • En el parque del oeste. En el edificio conocido como centro ciudadano, junto a las pistas de baloncesto del parque del oeste.

No somos un bar poligonero. No nos confundas.

 

 

Con quien bailar salsa

Baile salsa para bodasBaile salsa para bodas

Hay quienes bailan con todo el mundo en las salas de salsa, que son los pocos. El resto de personas que salen a bailar, tienen una especie de lista o listas con personas que las que les apetece bailar y de otras con las que no bailarían ni “cocíos de Moriles”. Pongamos algunos ejemplos:

Lista blanca. Personas con las que bailamos siempre que nos lo pida, o nosotros nos acercamos a pedirle de bailar.
Lista gris. Compañeros o excompañeros de clase, o conocidos de vista.
Lista negra. Personas con las que incluso es posible que ni siquiera hayamos bailado antes, pero que por unos motivos u otros, no nos caen bien e intuímos prejuzgando, que no nos va a gustar bailar con ellos. A la lista negra es muy fácil entrar, pero dificilísimo salir. Quienes en algún momento nos han negado un baile, son perfectos candidatos para engrosar la lista negra.

¿Qué es lo mejor? Pues allá cada persona con sus personales preferencias, siempre y cuando sean felices, porque si no lo son, lo mismo es que algo están haciendo mal, o tal vez prefieran aprender a bailar en video.